Ataque de panico tratamiento: Toda la información que necesitas saber para tratar un ataque de pánico

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Los ataques de pánico son períodos en los que el individuo sufre de una manera súbita un intenso miedo o temor con una duración variable: de minutos a horas.

Los ataques o crisis de pánico generalmente aparecen de repente y pueden alcanzar su máxima intensidad en unos 10 minutos. No obstante, pueden continuar durante más tiempo si el paciente ha tenido el ataque desencadenado por una situación de la que no es o no se siente capaz de escapar.

En los ataques de pánico sin disminución de intensidad desencadenados por una situación de la que el sujeto desea escapar, algunos individuos pueden hacer esfuerzos desesperados por intentar escapar de la situación.


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Descubre las causas de los ataques de pánico

La causa se desconoce, aunque los genes pueden jugar un papel. Si el trastorno de pánico a menudo ocurre cuando no hay ningún antecedente familiar.

El trastorno de pánico es dos veces más común en las mujeres que en los hombres.

Los síntomas comienzan antes de los 24 años de edad, pero pueden ocurrir hacia los 36 años.

El trastorno de pánico se puede presentar en niños pero no suele diagnosticarse hasta que son mayores.

Cuales son los síntomas del ataque de pánico


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En el ataque de pánico pueden presentarse uno o varios de los siguientes síntomas físicos vinculados al miedo:

Es normal que, paradójicamente, estos episodios aparezcan en momentos de relajación del afectado, cuando la atención no está capturada por ninguna situación exterior importante. Por el contrario, el hecho de que surja un motivo externo llamativo para llamar la atención puede eliminar los síntomas.

  1. dolor en el pecho o nuca o taquicardias.
  2. respiración forzada, arrítmica, apresurada y con síntomas de ahogo.
  3. mareos.
  4. baja temperatura en las extremidades.
  5. náuseas o vómitos.
  6. temblores, escalofríos, estremecimientos y hormigueo.
  7. contracciones musculares.
  8. sequedad en la boca y en el paladar.
  9. sensibilidad a la luz (dilatación de pupila).
  10. temblores o sacudidas.
  11. sudoración.
  12. opresión o malestar torácico.
  13. parestesias (sensación de hormigueo en las manos o en pies).
  14. escalofríos.
  15. sensación de ahogo.
  16. sensación de atragantamiento.
  17. dificultades para hablar o comunicarse.
  18. En la crisis también se presentan algunos de los siguientes miedos y sensaciones:.
  19. sensación de perder el control, miedo a perder la razón.
  20. sensación de miedo a la muerte.
  21. despersonalización o des realización (percepción de irrealidad: sentirse que uno mismo y/o el entorno no son reales).
  22. deseo imperativo de escapar del lugar, momento y situación en los que se produjeron las crisis.

Ataque de pánico tratamiento

El objetivo de la terapia es ayudarlo a desempeñarse bien durante la vida diaria. Una combinación de terapia cognitiva conductista (TCC) y medicamentos funciona mejor.

Los antidepresivos llamados ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) son los medicamentos más comúnmente recetados para el trastorno de pánico y abarcan:

  1. Fluoxetina (Prozac).
  2. Sertralina (Zoloft).
  3. Paroxetina (Paxil).
  4. Otros ISRS.

Lo siguiente también puede ayudar a reducir el número o la gravedad de los ataques de pánico:.

  1. Comer a horas regulares.
  2. Hacer ejercicio regularmente.
  3. Dormir lo suficiente.
  4. Disminuir o evitar la cafeína, determinados medicamentos para los resfriados y los estimulantes.

Consejos para tratar un ataque de pánico

Afrontar el pánico requiere tiempo y paciencia para redefinir las actitudes frente al miedo extremo para enfrentarse al miedo y no evitarlo.

Una de las estrategias que mejor ha funcionado consiste en la aplicación de diez reglas para afrontar una crisis de pánico:

  1. Recuerde que lo que siente no es más que la exageración de las reacciones normales al estrés.
  2. No es ni dañino ni peligroso, solo desagradable. Nada peor puede pasar.
  3. No añada pensamientos alarmantes sobre lo que está pasando y lo que podría ocurrir.
  4. Fíjese en lo que le está pasando a su cuerpo ahora, no en lo que usted teme, en su mente, que podría llegar a ocurrir después.
  5. Espere y deje que pase el temor. No luche contra él. Acéptelo.
  6. Cuando deja de pensar cosas alarmantes, el temor se extingue por sí solo.
  7. Recuerde que lo principal es aprender a afrontar el miedo, no a evitarlo. Es una gran oportunidad para progresar.
  8. Piense en el progreso que ha hecho hasta ahora, a pesar de las dificultades. Piense en lo satisfecho que estará cuando supere este momento.
  9. Cuando empiece a sentirse mejor, mire alrededor y piense lo que puede planear para hacer después.
  10. Cuando esté listo para continuar, comience despacio, en un estado de relajación. No necesita correr ni esforzarse.

Etiquetas: ataque depanico sequedad en la boca y pladar


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